Tuesday, March 22, 2011

ND/NF 2011 | Incendies | Denis Villeneuve

Si ustedes pensaron que Javier Bardem sufrió todo un infierno en Biutiful, esperen a ver la tragedia épica que atreviesa la protagonista de Incendies, compañera de la cinta de Alejandro González Iñárritu en la carrera por el Oscar a la Mejor Película Extranjera. Claro, ambas perdieron pero el trabajo de los actores principales es para admirarse. 

Lo único que sabía antes de ver Incendies, era que se trata de un drama sobre el Medio Oriente interconectada con Canadá y que estaba nominada. ¿Suena como algo ya ha hecho por Iñárritu y Fatih Akin, entre otros, no? El filme, una coproducción entre Francia y Canadá, sigue ese estilo narrativo y de género: un melodrama que si bien es efectivo y con un tono consistente, no logra alejarse de los vicios que aquejan a ese apartado cinematográfico.

Nawal, interpretada por la extraordinaria Lubna Azabal (Paradise Now), ha fallecido en el país que le dio la bienvenida: Canadá. En la lectura del testamento, sus hijos están presentes, Jeanne (Melissa Desormeaux-Poulin) y Simon (Maxim Gaudette), gemelos ellos. Uno de sus requisitos, es que sea enterrada de una manera bastante irreverente, a menos que cumplan una promesa de entregar dos cartas: una al padre que ellos pensaban muerto y la otra para un hermano del que no sabían de su existencia. Una vez logren entregar lo prometido, ella podrá tener un sepelio digno y descansar en paz.  A pesar de no tener mucha información y sin miedo de viajar a una tierra desconocida, la hija muestra interés en llevar a cabo los deseos de su madre, mientras Simon desiste de tal locura.

Así Jeanne se prepara para un viaje a un continente lejano, para conocer quien realmente fue su madre, su familia y su origen. A la par de su descubrimiento, vemos a Nawal en retrospectiva y el conflicto étnico y religioso por el que pasó su país durante la década de los 70. 
 
La historia carece de un lugar determinado donde acontece, nunca se menciona o bien es fícticio, pero se asume sucedió en Líbano y bien podría estar pasando ahora mismo en cualquier país en el Medio Oriente. Decir más, es revelar el buen melodrama que armó Denis Villeneuve, quien logra elevar una obra de teatro —la base de Incendies— a su propio lenguaje cinematográfico. André Turpin, encargado de la fotografía, ofrece unas imágenes casi perfectas y perturbadoras. 

A medida que avanza el infierno de Nawal, la historia se torna cada vez densa, compleja y es difícil darle la espalda. El gran clímax narrativo que ha preparado Villeneuve, puede que sea de impacto pero está rodeado de un convencionalismo e imágenes obvias que han marcado la cinta casi desde su comienzo.

New Directors/New Films
Incendies
25 de marzo, 6:00 pm (MoMA)
27/03, 8:30 pm (FSLC)
Tickets aquí

2 comments:

  1. Coincidimos en que es una buena película, pero no la compararía con Biutiful. Hay un abismo entre el recreo de lo amargo en Biutiful y la elipsis constante que evita toda pornografía de la violencia en Incendies. En mi opinión, hay un abismo entre una y otra, la mexicana a base de patadas al estómago del espectador, la otra a base de cine, saber contar con la cámara e interpretación, de ahí parte del mérito de la canadiense. El resto de méritos, como apuntas, la excelente interpretación de la protagonista y un guión armado con la precisión de un reloj, a pesar de que el final la desmerece... un poco.

    Un saludo ;)

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  2. Coincidimos en muchas cosas, y creo que es mucho mejor que la ganadora del Oscar. Por más que tratan de que esta categoría sea relevante, simplemente no pueden. Le fue pésimo en la taquilla a la danesa. Saludos!

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