Friday, October 15, 2010

Entrevista: Mariana Chenillo, Cinco Días sin Nora

Para una cinta —poco clasificable, ópera prima y dirigida por una mujer—, que no entraba dentro de lo que se espera de una latinoamericana en los festivales, Cinco Días sin Nora demostró que se puede sobrevivir en el circuito y de paso dar a conocer uno de los debuts más prometedores del cine mexicano en los dos últimos años, su directora y guionista Mariana Chenillo (foto abajo).

La trayectoria del filme —que trata sobre la preparación del funeral judío de Nora, cuyo suicidio es cuestionado por su ex-esposo (excelente Fernando Luján) ya que es él quien debe llevarlo a cabo—, ha sido constante y va por más. De su estreno en el Festival de Morelia hace dos años, sus múltiples premios en otras justas cinematográficas, la apertura del Latinbeat 09 en el Lincoln Center y de su paso triunfador por los Arieles, ahora esta ópera prima tiene un reto más: su estreno en el legendario cine The Paris, localizado a unos cuantos pasos del Parque Central.

"Es uno de los que no han dividio en 15 (salas)", asegura la directora entre risas, sobre el cine que alberga su primera cinta a partir de hoy. "A mí me parece muy emocionante, ni me lo imagino". Cinco Días sin Nora llega a través de la distribuidora Menemsha Films, la cual comenzó hace unos meses con su proyección exitosa, de manera pequeña y en algunas ciudades del estado de Florida. Una estrategia poco convencional para una cinta latinoamericana, que no sigue los parámetros del estreno habitual en Los Angeles o Nueva York. "El trabajo que ha hecho la distribuidora, está más lleno de amor que de otra cosa", explica Chenillo, maestra y egresada del Centro de Capacitación Cinematográfica en México. "Los espacios que la película ha encontrado resonancia, se han logrado poco a poco. Basado en ese exito tan modesto, decidieron tomar el riesgo de venir al cine Paris".

¿Pero cómo llega Cinco Días sin Nora a Estados Unidos? "Los caminos que le han abierto puertas a la película, son los mismos que aunque no han estado cerrados, no hemos tenido un acceso directo", dice la cineasta. "Lo interesante es que el proceso ha sido muy parecido, a como fue la vida de la película, ha sido muy consecuente con lo que contenía desde un principio".

Chenillo quien también participa en la cinta Revolución con un corto de su propia autoría y que se exhibió durante la semana pasada en el New York Film Festival, asegura que parte del problema, su difícil clasificación, resultó ser el potencial del filme. "Desde el guión, que era muy fácil de leer y que tuvo un proceso de escritura largo porque viene de una historia familiar y hay una parte ficción, los elementos que hacen a la película como que no unían una formula para el éxito en ningún circuito. Ni es por un lado, una película latinoamericana de los temas que se esperan y que tienen un espacio muy específico dentro del circuito de festivales y de cine de arte en el mundo, tampoco reúne las características del cine comercial para que se estrene de una manera más grande".

La mezcla cultural y religiosa que ofrecía la historia, tampoco le daban dirección alguna. "¿Cómo la etiquetaba? ¿De rabinos y cine judío? esto era un deseo de contextualizar algo que conozco muy bien y que puede conectar con otra familia en otro conexto". Sin embargo, una vez que encontró la formula sútil del humor, el relato tomó forma. "Eso posibilitó la película, y quizás sea la manera en que yo entiendo mi historia y lo que heredé".

Si bien es una de las pocas directoras trabajando en el terreno de la ficción, ahora en televisión (gracias a JuanPop por el tip) con algunos episodios de la serie Soy tu Fan y Mujeres Asesinas —"Nora me abrió las puertas" asegura—, está feliz que haya varias cineastas trabajando y con muy buenos resultados en el área del documental. "Me encantan, ya pensé como en ocho: Yulene Olaizola con Intimidades de Shakespeare y Víctor Hugo, Mi Vida Adentro de Lucía Gajá, Christiane Burkhard y Trazando Aleida, Diana Cardozo con Siete Instantes (es increíble), Marcela Arteaga que hizo hace como cinco años una película preciosa que se llama Recuerdos y Luciana Kaplan que también trabaja en temas muy importantes y que está haciendo algo en Oaxaca. Mi sensación es que lo mejor que se está haciendo en México ahora es documental y el público lo está reconociendo. Respecto a la equidad en los géneros cinematográficos, Chenillo cree que en el documental existe una mayor equidad. "Quizás se equipara con la cantidad de los realizados por hombres que salieron en los últimos años", dice.

Finalmente, la guionista de Cinco Días sin Nora ¿podrá mencionar las 10 películas mexicanas de la década (a petición de Saúl)? "Soy malísima haciendo eso pero... me encanta Luz SilenciosaTemporada de Patos, la película de Diego LunaAbel que acaba de salir, me gusta muchísimo Amores Perros, el documental de Yulene, Intimidades... es maravilloso y Mi Vida Adentro que me parece más importante por la temática de la inmigración y de las injustias que se cometen... es que las mejores... me siento totalmente incapaz de mencionar, que eso mejor lo hagan los críticos".

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