Monday, August 18, 2008

Macario (1960)

Orgullo Herido, Pasión a Fuego Lento: Roberto Gavaldón
Macario
México 1960, 90 min.

En Corto: "Un cuento de hadas (¿macabro?), nominado al Oscar basado en una historia de B. Traven".

En
una de las escenas del documental Un Retrato de Diego (La Revolución de la Mirada), que se proyectó en el pasado Festival de Tribeca, se hace alusión a Macario, una de las películas del cinematógrafo por excelencia, Gabriel Figueroa. No me imaginé que meses más tarde, estaría apreciando en la pantalla grande como se debe, un clásico del cine mexicano, realizado por uno de los mejores directores de esa época: Roberto Gavaldón. A partir de este viernes comienza "Orgullo Herido, Pasión a Fuego Lento", un ciclo dedicado en su honor en el Teatro Walter Reade del Lincoln Center.

Ignacio Lopez Tarso (a la derecha) es Macario
Crédito: FICCO / Film Society of Lincoln Center

A casi 50 años de su exhibición inicial, Macario demuestra que tanto Gavaldón, como su equipo de trabajo, estaban muy adelantados para su tiempo. Con este filme logran un relato convincente, con sólidas actuaciones y una producción impecable. Siendo la primera cinta mexicana nominada a los premios Oscar y filmada en blanco y negro, Macario se aleja un poco de lo que estaremos viendo de la filmografía de Gavaldón en Nueva York: el melodrama urbano tipo noir. Algunos bien podrían catalogar este filme, en el rubro del "fantástico rural" o simplemente "folclórico" como fue descrito en su momento, pero lo trascendente es que tiene una magia universal que sigue intacta y bien la historia podría ocurrir en cualquier lugar del mundo.

La historia, que se basa en una trilogía anti-capitalista (Rosa Blanca y Días de Otoño) del escritor B. Traven, comienza con esos créditos gigantes antiguos en el México post-colonial. A simple vista se puede deducir que están en plenas festividades del Día de Muertos, en Taxco, Guerrero. Macario (Ignacio López Tarso), un campesino pobre que vende leña para mantener a su amplia familia, sueña con tener un pavo para sí mismo. Cansado de la miseria en la que vive, Macario decide no comer nada hasta que tenga un pavo y comérselo él solo. Su esposa, interpretada por la espléndida actriz Pina Pellicer, para darle ese gusto decide robarse uno de la familia rica para la que trabaja. Contento con su pavo, Macario se adentra en el bosque para que nadie lo moleste y así degustar de su sagrado alimento. Cuando está apunto de saborearlo, se le aparece el Diablo, quien le pide la mitad y así por separado llega Dios, ambos reciben un tremendo ¡no!

Alguien muy parecido a Macario con la misma indumentaria, llega con la misma solicitud: quiere un pedazo de la comida. Al darle negativas al Diablo y a Dios, decide compartirlo con él, la Muerte. Para mostrar su gratitud, ésta le regala el don para curar, una agua que debe usar para quienes están a punto de morir y así salvarlos. Pero hay una condición: si él aparece a los pies del enfermo, sanará; pero si está a la cabeza de ellos, no podrá hacer nada porque le pertenecen. Al llegar de su banquete y de conocer a la Muerte, Macario se entera que uno de sus hijos está muy grave. Al ver que este singular personaje, el mismo que le dio el don de curar, aparece a los pies de su hijo, sabe que se salvará. A partir de este incidente familiar, se corre la voz de su "poder" entre el pueblo y la situación económica del modesto campesino se transforma de la noche a la mañana. Mientras algunos se aprovechan económicamente de su "poder", la fama de Macario llega a oídos de la Santa Inquisición. Por considerarlo un brujo-charlatán, deciden encerrarlo, pero al demostrar su poderío y al ver que uno de los hijos del Virrey está a punto de morir, deciden darle una oportunidad. Para poder salvarse, Macario necesita que la niña no muera. Al ver que la Muerte aparece a la cabeza de la enferma, decide escapar en donde lamentablemente volverá a encontrarse con ella. El final es impactante y uno de los más cuidados cinematográficamente hablando, dentro del cine mexicano, esas escenas dentro de las Grutas de Cacahuamilpa de los más memorable (foto abajo). Sin duda, un gran triunfo de Gavaldón y de su equipo.

Horarios y Tickets:
22 de agosto: 4:30 pm
24 de agosto: 6:15 pm
28 de agosto: 6:15 pm

Enrique Lucero en Macario
FICCO/Film Society of Lincoln Center


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