Comprometido en la búsqueda de la verdad, la justicia social y con una inseparable cámara, Haro es el eje central para entender el pasado y presente de la violencia que no solo sacude a esta ciudad sino a su empresa de trabajo. Entre un fallido atentado en contra de su director, la muerte de dos compañeros a manos del crimen organizado, las amenazas diarias y la preocupación de su familia, parecen no mermar sus ideales periodísticos. Para este reportero el quedarse callado "te vuelve cómplice" de una situación que nadie puede negar, asegura.














