A juzgar de la pocas expectativas que causó entre quienes visitan este espacio, podemos concluir que el interés por el Festival de Tribeca, decayó este año. A nivel personal, así lo fue. Aquí va mi último reporte de tres filmes que sobresalieron en la categoría de ficción, cada una con un respectivo galardón y financiamiento europeo.
La brutalidad institucional y social que se vive en una cárcel juvenil del estado de Montana —imaginen algo como la serie Oz pero con adolescentes—, convergen como eje narrativo en Dog Pound, un violento y sólido debut de Kim Chapiron. A pesar que el guión pasa por algunos apuros, el ganador mejor cineasta nuevo sorprende por la intensidad que sus actores demuestran en la pantalla. Excelente ejecuación, tomando en cuenta que muchos de ellos no son profesionales.